Si tuviéramos que recomendar una sola prenda personalizada a un restaurante, sería el delantal. Es visible desde cualquier ángulo, es relativamente barato de reponer y transforma por completo la percepción de un local. Un equipo con delantales a juego y logo bordado parece otro negocio.
Cubre torso y piernas. La opción de cocina, donde hay salpicaduras, calor y manipulación intensiva. Con correa al cuello (ajustable o cruzada a la espalda, más cómoda para jornadas largas) y cintas a la cintura.
Media pierna o corto tipo bistró. Para sala, barra y servicio. Más ligero, más cómodo y con el bolsillo frontal donde caben comandero, TPV y bolígrafos.
Corte específico, tejidos que repelen líquidos y bordado del nombre del profesional. Un sector donde la imagen personal del profesional es parte del servicio.
Bordado, no vinilo. El delantal se lava a diario y a alta temperatura. El bordado es la única técnica que aguanta ese ritmo sin degradarse. Un vinilo o transfer empieza a agrietarse en semanas.
Ver el servicio completo para hostelería o los polos de sala.
Presupuesto en 24–72h. Pedido mínimo 20 unidades. Sin compromiso.
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